Las próximas elecciones

 

     Para primavera del año que viene, tendrán lugar las elecciones autonómicas en la mayor parte del Estado, y las municipales, en todos los sitios. Teniendo en cuenta la evolución de los acontencimientos, se hace difícil saber el resultado exacto de las mismas, es decir, si el PSOE mantendrá más o menos de cinco ayuntamientos en en conjunto de España.

 

     Lógicamente comunidades autónomas las perderá todas. Si

mantuviera alguna, sería digno de investigación por el equipo de Cuarto Milenio. Ayuntamientos, es probable, que en algún sitio muy muy pequeño, dónde por tener sólo tres o cuatro habitantes,  no se hayan enterado de lo de la crisis, conserven alguno. Pero vamos, se podrán contar con los dedos de una mano.

 

     Los votantes de la derecha irán todos a ejercer su derecho en las urnas, en masa como hacen siempre, y hacen bien, joder; y los votantes de la izquierda, deberíamos votar a alguien a la izquierda del PSOE (pronto esta localización incluirá a Democracia Nacional, teniendo en cuenta la deriva ideológica tragicómica que está sufriendo el socialismo español, desde hace ya tanto tiempo), o quedarnos en casa, para ahorrarnos el mal trago de tener que ver a un interventor electoral con el emblema socialdemócrata, cerca de la urna, y que no se nos revuelva el estómago.

 

     De hecho, podría ser buena idea, que el PSOE, cambiara su imagen, y quitara el puño y la rosa, para sustituirlo, por yo que se, algo más adecuado a su política real, las siglas de la asociación profesional de banca, de la CEOE, de millonarios sin fronteras, o algo similar.

 

     ¿Se acuerdan ustedes de lo que pasó en Alemania en 1933?, el ascenso del fascismo a causa de la repugnante política de la socialdemocracia de entonces. Pues ponganse a temblar, por que la escena no es demasiado distinta.

 

     ¿Qué más les falta por hacer a estos señores del PSOE?, no se, ¿cambiar la constitución para legalizar la esclavitud?, sería una idea acertada para disminuir los desequilibrios macroeconómicos supongo. Joder, no debí decir eso, no vaya a ser que me tomen la palabra.

 

     El único consuelo cuando llegue la fecha electoral y veamos como la derecha nos barre en buena lid, será, ver a todos estos culpables de la situación, a punto de perder sus puestos de libre designación, y sus altos cargos. Esperemos que pronto lo veamos.

La eficacia de la empresa privada

 

     Es verdad, las personas que trabajan en el sector público, tienen que sentirse profundamente avergonzadas, dada su extrema ineficacia, comparada con la que existe en el mundo de la empresa privada.

 

     Piensen ustedes, por ejemplo, en los sacrificados autónomos. Esos tenderos tan afables, que nunca  te meten algún kilito que otro de  fruta a punto de pasarse, o ya pasada. ¿Cierto?. Les agradecemos su labor altamente eficaz; y que venden tan baratito, sólo un poquitín más caro, que el precio al que venden los agricultores. ¿A qué sí?

 

     Esos fontaneros tan simpaticotes, que nunca llegan más tarde de la hora estipulada, y te cobran tan "módicos" precios por chapuzas, que a los pocos  meses, siguen funcionando perfectamente. ¿Estan ustedes de acuerdo, verdad?

 

     Esos alicatadores, que te hacen pagar el metro a tan poco dinero, casi gratis, y con unos acabados perfectos. Esos pintores que te dejan la casa hecha una maravilla por una cantidad irrisoria ¿verdad?.

 

     Además, todas estas gentes, soportan unos impuestos claramente abusivos, todos nos aprovechamos de ellos. No hay más que ver las enormes cantidades que declaran en el impuesto de la renta. Declaran mucho más que cualquier asalariado normal. Lo sabían ustedes, ¿no?. Que eficaces que son.

 

     Pero vayamos a otros sectores de la superproductiva economía privada. No se, por ejemplo, las empresas de telecomunicaciones. Precios tan bajos, sólo un 15% de media más caros que en el resto de Europa (y allí se gana mucho más), que generosos son.

 

     Sus servicios de información vía telefóno, ya que no son capaces de dar la cara físicamente,  son excelentes, a veces consigues entender algo de lo que te explican. Ciertamente, en ocasiones cada teleoperador, te da una respuesta totalmente distinta, pero no pasa nada, es una muestra de eficacia más.

 

     Cuando vas a cursar una baja, la situación se torna dantesca. Si Jesucristo hubiera vivido en nuestro tiempo, hubiera dicho: es más dificil que un rico entre en el reino de los cielos, a que te des de baja de una empresa de telefonía, por ejemplo. Que eficaces son.

 

     Esos seguros privados, que cuando alguien tiene un problema en la casa, responden tan rápido y bien a la situación del cliente, y no buscan nunca excusas para no pagar el daño. Otros grandes campeones de la eficacia.

 

     Esos constructores tan majos, que nunca, nunca cometen fallos en la edificación, jamás hay que llamarlos para que vuelvan a arreglar algo mal hecho, y si alguna vez sucede, al avisarlos, acuden prestos y raudos a repararlo, y que siempre entregan las viviendas en el plazo estipulado. Mil veces mas eficaces que el más eficaz de los funcionarios ¿verdad?.

 

     Esos talleres de reparación de vehículos, dónde siempre arreglan a precios muy bajos la avería de tu automóvil, sin añadir costes por averías que no existen. Todo el mundo les quiere. ¡Os queremos oh talleres mecánicos!. La economía española os debe mucho.

 

     Esos colegios privados y concertados tan tan buenos, dónde dan clase un  montón de profesores, que no han aprobado una oposición. Que eficaces que son también.

 

     Como podemos ver, es injusto que los trabajadores del sector público (gracias a los que por ejemplo tenemos las calles limpias, bibliotecas de las mejores del mundo, una justa sanidad, una buena educación, universidades .....) vivan a costa de esos pobres empresarios y autónomos tan buenos y tan eficaces.

 

     Por eso propongo, suprimir todo la economía pública del país. De este modo, cuando la gente no tuviera educación, ni sanidad, ni calles limpias, ni parques, ni nada de nada de nada, quizás se daría cuenta, de quién es quién de verdad en esta nación, de una vez, de una maldita vez.

 

 

Repasemos los logros

 

     Vamos a repasar los logros del actual gobierno, del que debemos sentirnos tan orgullosos todas las personas de izquierda. Veamos.

 

Haber propuesto retrasar la edad de jubilación para poder acceder a una pensión, por primera vez en la historia. 

 

Haber bajado el sueldo de los funcionarios, por primera vez en la historia.

 

Haber propuesto congelar las cuantías de las pensiones, por primera vez en la historia.

 

Haber elevado el período mínimo necesario para obtener una pensión contributiva, de 12 a 15 años efectivos, al suprimir el valor que antes tenían las pagas extraordinarias, que podían contabilizarse para lograr el derecho a la pensión.

 

Estar un día sí y otro también, amenazando con imponer el copago en las prestaciones sanitarias.

 

Estar planteándose retirar las prestaciones por desempleo a los parados que rechazen una oferta de trabajo, teniendo en cuenta, lo surrealistas que pueden llegar a ser las ofertas de empleo de nuestros queridos empresarios.

 

Haber abaratado el despido hasta límites impensables poco tiempo atrás, mediante una reforma laboral, que favorece en todo los intereses de las empresas, y que nos acerca a parámetros propios del África Subsahariana.

 

Haber cambiado la normativa, para permitir que las Empresas de Trabajo Temporal (ETTs), puedan prestar servicios en la administración pública. Estamos ante algo tan grave, que no necesita de más comentarios. Digno de estudio antropológico.

 

Haber enviado tropas fuera de nuestro país a un montón de sitios a la vez.

 

Haber permitido el incremento bestial de las tarifas de luz y gas en detrimento de los consumidores y beneficio de las empresas.

 

Haber suprimido el impuesto de patrimonio para los ricos.

 

Haber reducido el impuesto de sociedades en favor de los empresarios.

 

Haber elevado en una gran cuantía el IVA, un impuesto indirecto, que no tiene en cuenta la renta mayor o menor del contribuyente,  que repercute sobre todo en el sector más debil de la sociedad, y que de hecho, sólo paga el consumidor final y no las empresas.

 

Haber creado un fondo enorme con dinero público para apoyar a nuestros pobres banqueros.

 

Haber sacado de las prestaciones farmaceúticas un montón de medicamentos que ahora debe pagar íntegramente el contribuyente.

 

Todas las personas progresistas, debemos congratularnos por estos y otros muchos más logros del gobierno en su camino hacia la igualdad y la justicia.

 

Yo creo, bueno, no creo, estoy casi seguro, que ni los del otro lado se hubieran atrevido a cometer tal sarta de barbaridades, en tan poco tiempo. Y para colmo, de hacerlo, seguro que lo hubieran llevado a término con algo más de estilo. Estamos apañados.

La distribución de la renta

 

     Yo, soy un representante, de la generación del baby-boom. En los tiempos en los que yo nací, un empleado, un obrero convencional, con su sueldo también convencional para la época, se mantenía así mismo, a su mujer, a dos hijos, compraba una casa, un coche, y le daba para irse de vacaciones. ¿Ven ustedes posible algo así en la actualidad?.

 

     La respuesta es obvia, no. ¿Qué es lo que ha sucedido desde entonces?.

 

     No hay que ser una fiera intelectual para darse cuenta de ello. Las rentas del trabajo han disminuído de manera brutal desde la década de 1970, y las rentas del capital, han ido en la dirección contraria, se han disparado.

 

     En el fondo, la victoria de los representantes del capital, ha sido impresionante. Fijémonos en estos hechos. En los años 70, un trabajador de una cadena de montaje de automóviles, producía mucho menos que ahora, debido a que la tecnología productiva estaba bastante menos desarrollada que en la actualidad. Y a pesar de ello, como antes comentábamos, le daba para mantener a toda una familia y llevar una vida normal.

 

     Por otro lado, los accionistas de su empresa, tenían unos beneficios mucho más que aceptables.

 

     En nuestros tiempos, ese mismo empleado, produce muchísimo más dado el inmenso avance tecnológico que ha multiplicado la producción por la vía de la superautomatización, pero su sueldo ha perdido la mitad más o menos del poder adquisitivo que tenía hace 35 años, y de hecho los dos miembros de la pareja, han tenido que ponerse a trabajar para mantener el mismo poder adquisitivo.

 

     Resumiendo, ¿por cuánto se han multiplicado los beneficios del capital, que ya en esa época eran altísimos?, si vía tecnología se han multiplicado por cuatro, vía reducción de salarios por dos, sin tener en cuenta otros factores, que aún elevarían más estos beneficios como, las ayudas públicas a las empresas y demás, hemos visto que como poco, se han multiplicado por ocho.

 

     El trabajador por el contrario, tiene los tiempos para las operaciones de cadena mucho más ajustados, sufre de un estrés brutal, derivado del actual miedo al despido, tiene que encargarse de mantener el hogar, ya que ahora los dos miembros de la pareja trabajan, y de cuidar a los hijos, como pueda, y cuando se puedan tener.

 

     Felicito desde aquí, públicamente, a los señores que han hecho posible, con su poder mediático, sus manejos extraños y su capacidad de faltar a la verdad, por su gran victoria. También les advierto de que no hay deuda que no se pague, ni plazo que no se cumpla. La historia de vueltas y revueltas, y engañar a todos todo el tiempo es imposible. Más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas...

No quiero competir

 

     No se si se habrán fijado ustedes, en la cantidad de veces que se puede escuchar la palabra competir en los tiempos que corren, con un gesto tan sencillo como encender la televisión. Parece ser que es bueno, buenísimo competir a todos los niveles, contra todo el mundo y a todas horas.

 

     En este mundo las economías nacionales deben competir entre ellas, y dentro del estado, las diversas autonomías también deben competir. Los niños en el cole deben competir por su futuro, y los trabajadores deben competir unos con otros para mejorar.

 

     Vamos, que la vida es competición parece ser. Bueno, en el fondo no es más que la transcripción social, de la lucha por la vida evolutiva. Claro que, podría ser, que el salto entre la biología y la sociología no sea tan sencillo y automático, y además estos obsesos de la competición, olvidan, que sin el altruismo y la colaboración, hace ya mucho, que no quedaría ninguna forma de vida sobre el planeta.

 

     De todas formas, vamos a hacerles  caso y compitamos. Puede ser, que en algunas ocasiones lo tangamos algo jodido, por que claro, ¿Cómo es posible competir, con las economías de algunos estados, que carecen de derechos laborales y pagan sueldos de 100 euros al mes?, lógicamente hagamos lo que hagamos perderemos siempre.

 

     A lo mejor en casos como estos sería mejor, no intentar competir, y cerrar el mercado, hasta que estos estados no estipularan unas leyes mínimas de salvaguarda al trabajador.

 

     Otra cosa bastante graciosa, es ver, como muchos sectores sociales de muy alto nivel, por no decir otra cosa peor, defienden acérrimamente la competencia, pero luego entre ellos no compiten nada, nada, nada, más bien conciertan todo, todo, todo.

 

     Hay muchos casos de estos, donde los propietarios de los medios de producción practican y hacen practicar al estado una especie de socialismo para ricos. Pensemos por ejemplo y sin ir más lejos, en el sector farmaceútico, dónde hay muchos alumnos excelentes de farmacia, que no pueden pagar las cantidades desorbitadas para adquirir una licencia de farmacia, mientras que ciertos alumnos mucho más mediocres, que igual han estado años y años para terminar la carrera, heredan directamente la licencia de papá.

 

    Vaya,  pues no parece que  hayan tenido que competir mucho para obtenerla, y los inteligentes de verdad, por mucho que compitan, lo llevan crudo.

 

     Aceptemos las reglas de la economía de mercado (que además las han puesto e impuesto los poderosos), joder, dejemos que cualquier licenciado en farmacia, pueda ejercer su profesión, libremente, o en un centro comercial o dónde sea. Y si no aceptamos esta libertad de mercado para los sectores de clase alta ultraprotegidos, menos aún tendríamos que aceptarla para la parte baja de la sociedad.

 

     No podemos proteger al farmaceútico con alto nivel de vida, y hacer competir al obrerito de calle, contra el trabajador chino que gana una miseria, ya que el de aquí perderá siempre. O protegemos a todos o a ninguno. Digo yo. De hecho, lo natural sería proteger mucho más al de abajo que al de arriba, lo natural, lo ético, lo lógico, lo digno....

 

     ¿Se imaginan ustedes a los hijos de la clase alta, que acaban colocados aquí o allá por las relaciones de sus padres, si tuvieran que competir de verdad en el mercado laboral, con lo cerraditos de mente que son a veces?, a los pocos días vendrían suplicando.....Eh, majos, que yo siempre fui comunista.....

 

El IRPF

 

     Cualquiera que se guiara por las estadísticas oficiales, llegaría a la conclusión, de que vivimos en un país bastante más comunista, que la Unión Soviética, en la época de Stalin. No hay más que ver, que somos uno de los escasísimos estados del mundo, dónde en el impuesto básico por excelencia, el de la renta, los empresarios declaran y tributan cantidades más bajas que los asalariados que trabajan para ellos. Surrealista.

 

     Algo muy muy importante, falla en una nación, en la que los que más tienen, dicen que ganan muy poco, y no declaran casi nada. Algo muy muy grave sucede, cuando los que más recursos poseen, no aportan cantidades significativas al fisco, y el peso de sostener las infraestructuras y recursos públicos recae en los que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo, que es lo único que realmente poseen, los más pobres.

 

     A la hora de utilizar los bienes y servicios públicos, supongo que los automóviles de gran cilindrada de estos señores, que declaran ganar tan poco, estropearán más las autovías, que los cochecitos de la clase obrera, y no digamos ya, que las pisadas, de los que no poseen medio de locomoción propio. Sin embargo, la construcción de estas carreteras está financiada con los impuestos que pagan los mileuristas de verdad. Los asalariados.

 

     ¿Cómo es posible que permitamos que suceda algo tan absurdo?. ¿Dónde se ha visto que gente a la que vemos llevar un tren de vida muy superior al nuestro, se burle de nosotros de esta forma?.¿ Con qué derecho estos personajillos que no cumplen con su parte, exijen luego responsabilidades a la administración pública?.

 

     Es necesario reformar por completo el sistema impositivo, hacer que la normativa del mismo se cumpla de verdad, y endurecer las faltas y delitos fiscales con penas ejemplares. Si un pobre hombre roba unas naranjas se le cae el pelo. A seres que abusan de los impuestos ajenos, y no cumplen con su cuota ciudadana, no les pasa nada de nada.

 

     Los asalariados españoles, somos poco llorones, demasiado poco. Nuestros empresarios, son especialistas en lagrimear todo el largo día. Lagrimean en sus yates, en sus mansiones, en sus audis.....Dejemos de financiarles los clínex.

No estamos dando muy buen ejemplo

 

     No, no estamos dando muy buen ejemplo, ¿Qué nos esta pasando?. En este mismo país, el nuestro, aunque ha sucedido algo parecido en muchos otros, la culpa de la situación en la que estamos, no la tienen sólo los "malvados capitalistas", que la verdad lo son mucho. La tenemos también nosotros, por el mal ejemplo, la desidia, los numerosísimos casos de corrupción, el desinterés por la situación real de la gente a la que supuestamente defendemos....

 

     A inicios de la década de 1980, la mayoría social de España, estaba claramente de nuestro lado, la gente respetaba a los sindicatos, y les seguía, confiaba en las asociaciones de vecinos...en los movimientos progresistas de todo género. ¿Qúe ha pasado?. No se puede tratar sólo de lo listos y hábiles que son los ricos, y lo tontos y débiles que somos nosotros. De hecho la mayor parte de la intelectualidad siempre estuvo de nuestro lado, lo cual pensandolo con perspectiva, igual ha sido hasta un perjuicio, por que uno puede ser muy buen intelectual y muy mal ciudadano.

 

     Ahora no pintamos nada, ¿Quién va a secundar la ridícula huelga de septiembre?, Nadie, me temo que ni los convocantes. Hace décadas hubiera sido una victoria aplastante. Pero ahora es distinto, se convoca tarde y mal, sin lógica, sin enfado, sin explicar nada, y no se sabe si para defender a los trabajadores, o a las castas sindicales que quieren perpetuarse.

 

     Cúanto duele tener que decir esto desde la izquierda, pero es la verdad, y si no que se lo pregunten a la gente de la calle. Los ciudadanos comunes responderán con entereza. Les hemos fallado. Nos hemos preocupado más de nuestros hijos, que de los hijos de la colectividad, hemos hecho más por las focas del Ártico ( y merecen apoyo), que de los pobres que pululan por nuestras calles, hemos actuado contra lo lejano, olvidando lo cercano, quizás por que si hubieramos intentado remediar las injusticias cercanas, hubieramos tenido que luchar contra nosotros mismos.

 

     Este tema requiere mucho más tratamiento, y pensarlo de forma sosegada. Quizás todavía estemos a tiempo de reconducir la situación, pero el cambio debería ser rápido y radical. Cuando nos vean, no pueden ver lo que ahora somos. Cínicos de clase media alta y alta dando discursitos grandilocuentes pero carentes de contenido real. Tienen que ver a alguien normal que dice la verdad.

 

     Si somos capaces de hacer esto, ni los conglomerados de medios podrán derrotarnos, pero si no lo  hacemos, seremos lo que somos ahora, un conglomerado de medios más, buscando lo que el resto, un vulgar incremento de beneficios. Eso sí, enmascarado de presuntas virtudes.

 

     Hemos comerciado con la verdad, y eso no lo han hecho tan bien, ni los del otro lado. Recapacitemos y cambiemos el rumbo, antes de que nos lo haga cambiar un Le Pen hispano, que estamos contribuyendo a crear. Y dejemos de dar lecciones de ética a los de enfrente. En este tema son casi menos malos que nosotros. Recuperemos antes la ética y hablemos después.

 

 

Nuestro fabuloso sistema financiero

     Si hay algo de lo que debemos sentirnos orgullosos todos los españoles, es de lo perfecto de nuestro brillante aparato financiero. Es efectivo, productivo, humano, avanzado, innovador, creativo, y muchas otras cosas buenas. Y no tiene casi nada malo, quitando quizás, los millones y millones que ha tenido que poner la cosa pública para sostenerlo, sus desorbitadas e injustas comisiones, su pésima información al cliente, su inoperancia total, su tendencia a ofrecer baratijas en unas oficinas, que parecen en ocasiones réplicas macabras de un todo a cien, su manía con liarte cuando vas a firmar cualquier cosa, la escasa de preparación de mucha gente que pulula por ahí, sobre todo de cierta edad.....

 

     Vamos, de lo mejorcito. Tenemos un grupo de bancos y cajas, que son la envidia de .....veamos, no se, ¿de algún país muy muy subdesarrollado quizas?.

 

     Sin embargo, están logrando un éxito considerable, enorme, de cara a sus intereses más oscuros. Están consiguiendo dar la vuelta a toda una forma de pensar sobre la definición de depósito bancario. Cavilemos un poco, de toda la vida, el banco o la caja era un sitio, dónde tú voluntariamente metías el dinero, y hacías un favor a la entidad, que podía jugar con él libremente, a cambio de un interés generalmente ridículo.

 

     Vamos, tú les dejabas 6000 euros, ellos, hacían cosas raras con ellos y obtenían un beneficio bestial, logrando, yo que se, el equivalente a 12000 euros, como queda de manifiesto en los espectaculares beneficios bancarios en toda época, crisis incluída, y ellos a cambio del favor, te devolvían unos 60 euros de intereses, vamos que ganaban 5940 euros, pero bueno, es verdad que te daban una cartilla, una tarjeta, y a veces un chupachús en navidad.

 

     Pero este esquema de funcionamiento era poco para ellos, joder, estaban perdiendo 60 euros, y se les ocurrió algo mejor, decidieron de común acuerdo con las mentes más brillantes de la economía española (ninguna), cambiar las reglas, que quedaron de la siguiente forma: Yo te hago el favor de guardarte el dinero, y tú que eres un pobre desgraciado, me pagas por ello. Punto.

 

     La rentabilidad se incrementó, ahora les dejabas 6000 euros, ellos a final de año habían logrado con sus sistemas típicos...hipotecas salvajes, fondos de inversión internacionales que juegan con las monedas nacionales, etc, otros 6000 euros, los intereses se redujeron  a 6 euros al año, y pagabas 50 euros en comisiones anuales, tarjeta, etc.. Es decir, les prestabas 6000 euros y ellos ganaban otros 6044, de los que tú ponías 44 claro.

 

     Menos mal, que siguieron a veces dándote el chupachús en navidad, con lo cual hay que descontar 5 céntimos de sus beneficios.

 

     Como podemos observar, estos beneficios, tampoco conllevan un esfuerzo en investigación y desarrollo, demasiado elevado. La cosa se inventó ya hace muchos siglos, tu prestas un dinero a un pavo y le cobras muchos más intereses, que los que le das a él por dejarte el dinero. Y al que te deja su dinero, encima le haces pagar comisiones por hacerle el favor de jugar con él en los mercados. Guay.

 

     Pero ahí no queda todo, en los dos o tres últimos años, están mejorando aún más si cabe la técnica, te siguen dando una mierda de intereses por tu depósito, te siguen cobrando intereses desorbitados por tu préstamo, con suelos hipotecarios, etc, te siguen imponiendo bárbaras comisiones, que no tienen ninguna justificación, y además tienes que meter todo por internet, para que ellos, los pobrecitos, no gasten más en correos, si no lo haces, las comisiones llegarán a límites kafkianos, pero claro, ellos lo hacen por la ecología.

 

     Que majos son. Es divertidísimo, a los viejecitos de 80 años, que no saben que coño es un ordenador y que tienen pensiones miserables, les pueden cobrar de este modo cantidades desorbitadas a costa de las comisiones, ya que como los ancianos son malos malísimos y no cuidan de los arbolitos, hay que enviarles cartas en papel. Coño. ¿Las multinacionales, los viajes en avión de los ejecutivos, sus mansiones...serán muy ecológicas?.

 

     Luego, y aunque continúan teniendo beneficios bestiales (salvo algunas cajas, que han seguido una línea de gestión no económica sino política, y que han estado guiadas, por ...vete a saber), les damos desde lo público, un fondo de apoyo gigantesto con dinero del contribuyente, al que ellos sacan comisiones y más comisiones.

 

     Fantástico, ellos crean la crisis, con su economía ficción, la joden, les damos más dinero, y al final se dispara el déficit público, a causa de la necesidad de arreglar lo que ellos estropearon, y para más inri, resulta que al final lo público funciona muy  mal porque el déficit es muy alto.

 

     Todo esto sólo tiene una posible solución, yo creo....incrementar aún más las comisiones. De este  modo, podremos seguir financiando a servicios de estudios de ciertas entidades, que dicen que hay que contener los salarios y el coste de las pensiones, pero luego dejan pensiones vitalicias millonarias a sus inteligentes ejecutivos, los mismos que crearon la crisis.

 

     Hace ya tanto que nadie dice aquello de Nacionalizar la banca......¿a lo mejor, habría que volverlo a decir?.

 

Vamos a recortar el déficit.

     Cómo buenos ciudadanos, hemos de contribuir, a cuadrar las cuentas públicas, para satisfacer a papá  mercado. Las privadas, de momento, se quedarán como están, es decir, considerablemente peor que las públicas, ya que todavía no hemos llegado al punto, en el que el estado asuma la deuda privada y la nacionalice, todo se andará.

 

     Para tan noble tarea, nada mejor, que reducir sueldos de funcionarios, y congelar pensiones. Así todos contribuímos. ¿Todos?.

 

     Vamos a ver, los empresarios no deben contribuir mucho, han visto desaparecer el impuesto de patrimonio, rebajar el impuesto de sociedades, reducir o anular en muchas autonomías el impuesto de sucesiones (por lo general, ellos heradan mucho más que nosotros), tienen un impuesto de actividades económicas que equivale a nada, declaran más bien poquito en el irpf, y soportan bastante menos iva que nosotros.

 

     Por otro lado, los sueldos se contienen y bajan, y la inflacción, por mucho que digan, siempre acaba el año en positivo, por lo cual aunque baje el producto interior bruto, ellos cada vez se llevan más parte de la tarta, por que cobran más por  los productos y servicios que nos ofertan, y pagan menos por el trabajo de los asalariados que realmente hacen posible la existencia de dichos productos y servicios.

 

     Esto es lo que contribuyen nuestros eficientes empresarios a la cuadratura del déficit,....nada.

 

     Todavía se atreven estos señores a pronunciar la palabra productividad, joder. Los trabajadores españoles parece ser que son muy poco productivos. No se yo. Trabajamos más horas y más días que en cualquier otro lugar del  mundo más o menos civilizado, cobramos bastante menos, las prestaciones sociales y de desempleo que nos cubren, rozan el ridículo, a la vista de cualquier europeo que se precie de tal condición, ...vamos no me suena precisamente todo esto a baja productividad.

 

     Y sin embargo, es verdad, que tenemos menos producción relativa que en el resto del continente. Pero claro, hemos visto, que a los trabajadores no se debe el problema. ¿A quién se debe entonces?, pues sólo hay otra variable importante en juego, nuestros sufridos empleadores.

 

     Es fácil, si A más B es igual a 0, y A, funciona bien, el problema es B. No cabe otra. Nuestros corporativos empresarios, gustan poco de pensar en exceso, de cavilar, de invertir, de arriesgar, de investigar, pero gustan mucho de especular, de obtener rentas, y de "inmobiliar", de hecho están, todo el puto día "inmobiliando", yo compro x a 2 lo vendo a 4 o a 5 o a más, y ya está. Como ven ustedes, para esto no hay que innovar mucho. Vendo la fábrica de tal cosa a un francés o de dónde sea, y con lo que saco, ya que la fábrica rendía bien, compro un terrenito, lo urbanizo, o lo medio urbanizo, o vaya usted a saber, y luego vendo casitas.

 

     Y cuando el sistema no de más de sí, digo que el fallo está en los trabajadores que hicieron las casitas, y no en mí, que no pensé, no trabajé, especulé y poco más hice. Fantástico y bien pensado. Y como además soy dueño de tal y cual medio de comunicación, y puedo expandir estas ideas, mientras el trabajador como mucho puede hablar con su señora en casa, o con un amigo en el bar, pues ya se sabe....una mentira repetida lo suficientemente alto y las suficientes veces, al final cuela.

 

     Me alegra mucho vivir en un país como España, dónde el 90% de la población contribuye a lo común y sólo un puñadito de rentistas, aunque manejen la opinión pública, hacen estas barbaridades. La mayoría está del lado correcto, sólo hace falta despertarlos, y ponerlos a avanzar en la dirección adecuada, para que defiendan sus derechos, que en este caso coinciden con los derechos de la decencia y la lógica.

 

 

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